Archivo mensual: agosto 2011

Los sockpuppets, una nueva especie en los medios sociales

Un sockpuppet es una identidad falsa en Internet que suele acampar por comunidades de usuarios y medios sociales masivos. Un sockpuppet dialoga con el contenido de otras identidades que la misma persona ha creado, una especie de usuario clonado que con el fin de dar más influencia a su perfil y aumentar su halo digital inicia falsas conversaciones, votos y demás acciones sociales alrededor de la misma persona: él o ella. El fenómeno en Marketing, como instrumento de guerrilla se le denomina AstroTurf, pero en comunidades sociales es el sockpuppet una de las nuevas especies de spammers que ha florecido recientemente y que ha hecho crecer la inseguridad y la falta de confianza en los medios sociales de las empresas y profesionales del marketing.

En espacios como en twitter, donde no existe la Ley, los sockpuppets suelen ser más fáciles de identificar, hacen RT de sus propios contenidos desde perfiles diversos y en pocos días llegan a conseguir cientos de followers, eso sí, en los mismos círculos o microblogs donde habían nacido.

Igual que un ventrílocuo habla consigo mismo donde su marioneta la maneja él, el sockpuppet crea contenidos y él mismo se responde y se discute, con voces distintas, en orden y concierto. El fenómeno quizás al conocerlo puede resultar absurdo al lector, pero la realidad es que empieza a ser el quebradero de cabeza de algunos periódicos on-line como ElMundo.es o marca.com y de algunos browns de community managers en espacios masivos de usuarios.

Esto no es un episodio de un programa de Félix Rodríguez de la Fuente, es uno de los ejemplos de seguridad que los gestores de comunidades sociales tienen que lidiar en su trabajo. A nivel de la gestión de la seguridad de la información en un medio social o entorno on-line con gran cantidad de participación del usuario, ya no basta con aprobar y suprimir comentarios, es necesario crear políticas y normativas e implantar controles técnicos para gestionar a estos usuarios que con la necesidad de aumentar su posicionamiento y su personal page ranking crean estas identidades falsas que deben ser controladas para evitar problemas mayores.

Lo que más nos puede llamar la atención es que estas estrategias en ocasiones no sólo son utilizadas por empresas, agencias interactivas y consultores freelance, sino que ademas algunas de ellas en una accion poco profesional las promueven y evangelizan como una buena práctica en la Red. Esperemos que antes de acuñar las próximas versiones 3.0 y 4.0 pueda crearse en la Red cierta ética social, al menos en los profesionales que asesoran y ayudan a las empresas y a las personas a utilizar Internet en su negocios y objetivos profesionales.

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